top of page

En todo el mundo, 30 000 mujeres y 400 000 recién nacidos mueren cada año por infecciones, como la septicemia, frecuentemente causada por la falta de agua y saneamiento y por prácticas deficientes de lavado de manos.
Según La Organización Panamericana de la Salud, lavarse las manos con agua y jabón puede reducir en un 50% las diarreas infantiles y en un 25% las infecciones respiratorias. El lavado de manos con jabón, especialmente en los momentos críticos, es decir, después de usar el inodoro y antes de comer o preparar una comida, es una intervención clave y costo-efectiva que salva vidas.

bottom of page
